Es sorprendente, pero una de las rutinas que más repetimos a lo largo de toda nuestra vida es la de defecar, y no hemos aprendido a realizarla correctamente.
La defecación es importante y hacerlo mal puede conllevar desde problemas de estreñimiento y hemorroides hasta disfunciones más complicadas de suelo pélvico, que deriven en incontinencia (urinaria y fecal), dispareunia (dolor durante el coito) y muchas otras afecciones.


De la postura que tomemos cuando vayamos al baño depende la posición de los órganos implicados en esta práctica. El músculo que más afecta a esta situación es el músculo puborrectal:en la posición sentada con flexión de caderas y rodillas a 90 o , este músculo tracciona del esfínter, haciendo que la salida de las heces sea mucho más difícil.

En cambio, si utilizamos un alza (como una banqueta baja) para apoyar los pies y conseguir una posición “de cuclillas”, el músculo puborrectal está relajado y no tira del esfínter, por lo que la salida de heces es más fácil y no tenemos riesgo de que se produzcan lesiones derivadas de esta práctica.

Las rutinas son importantes, ya que las repetimos constantemente y casi sin prestar atención a los movimientos y posturas. Por ello, acostumbrarnos a facilitarle el trabajo a nuestro organismo en las diferentes actividades del día a día puede suponer un beneficio importante en nuestra salud general.

Ahora que ya sabes como mejorar esta rutina, no dejes de seguirnos para cambiar poco a poco todas las demás.