Todos estamos deseando poder volver a las playas y piscinas este verano, pero debemos tener cuidado con las consecuencias que puede acarrear no tomar ciertas medidas.
Además de lo que ya todos sabemos, como hidratarse bien, utilizar protector solar y meterse al agua poco a poco para evitar los cambios drásticos de temperatura, poca gente conoce los beneficios de adoptar algunas rutinas sencillas para evitar dolores musculares tras nuestro día de sol y baño.


Te dejamos algunos consejos fáciles y muy útiles:
1. Si vas a la playa, ten en cuenta que la arena es un terreno duro y bastante irregular, por lo que es aconsejable acomodar la zona a tu cuerpo antes de extender la toalla.
2. Si al tumbarte boca arriba notas molestias en la zona lumbar puedes colocar una toalla pequeña o un cojín debajo para aliviar la carga sobre ese área. Un cojín para el cuello es también muy recomendable cuando adoptamos esta postura.
3. Cambiar de posición cada 30 minutos máximo es importante, así como cambiar la orientación de la cabeza (mirar a ambos lados) cada 15 minutos cuando estamos tumbados boca abajo.
4. Pasear y nadar son ejercicios que nos ayudan a ejercitar y estirar los músculos y mejoran la circulación sanguínea.
5. Las sillas plegables son una buena idea para mantener la espalda recta y evitar los dolores por malas posiciones.

El verano es para descansar, desconectar y disfrutar, así que no dejes que dolores o lesiones te lo impidan.